Tenemos derecho a gritar de felicidad, a soltar una palabrota con fuerza sin importarte quien este delante. Si dices alguna palabra o frase por muy tonta que parezca, pues te sientes bien en decirla porque diciéndolo eres tu y solo tu, y si los demás te critican por ello, querrá decir que no fueron críos que corrían como locos a por las chuches que se traían los compañeros de clase cuando eran sus cumpleaños.
Todos tenemos derecho a llorar sin importar que seas hombre o mujer, solo porque uno de los géneros llore no quiere decir que seamos unos cobardes, solo somos personas y todos somos iguales, que no importa la picha o la almeja.
((ya, se que me he pasado en eso ultimo pero me da igual))
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