Mataría, moriría, sangraría, me prostituiría, lloraría toda la vergüenza de mi cuerpo y alma, rompería y aplastaría todos los corazones que se me pongan por delante, ¡PERO! tranquilos, estoy lo suficientemente cuerda como para saber que ella nunca volverá, que no le devolveré a la vida por mucho dolor y daño que provocase a este mundo de mierda.
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